
Cajeme, Sonora.- Durante un desayuno con comunicadores locales, el Presidente Municipal, Javier Lamarque, transmitió el posicionamiento oficial de la Presidenta Claudia Sheinbaum sobre los principios que rigen la política exterior mexicana, en el contexto de los acontecimientos en Venezuela.
—Postura histórica de México
La mandataria subrayó que México mantiene una política exterior «firme, clara y sin ambigüedades», fundamentada en:
- El principio de no intervención en asuntos internos de otras naciones
- El derecho a la autodeterminación de los pueblos
- El respeto a la soberanía nacional, principios consagrados tanto en la Constitución mexicana como en el derecho internacional
—Lecciones históricas para América Latina
Sheinbaum recordó que la historia regional demuestra que «las intervenciones externas no han traído democracia ni bienestar duradero», enfatizando que cada pueblo tiene derecho a decidir libremente:
- Su futuro político
- Su modelo de gobierno
- El uso y administración de sus recursos naturales
—Visión para el continente americano
La Presidenta planteó la necesidad de una nueva visión continental basada en:
- Cooperación mutuamente beneficiosa
- Respeto a la soberanía nacional
- Desarrollo económico compartido
- Integración regional como eje para enfrentar retos globales
—Relación con Estados Unidos
Respecto a la relación bilateral, Sheinbaum señaló que México mantiene un entendimiento basado en:
- Respeto a la soberanía nacional
- Responsabilidad compartida
- Cooperación sin subordinación, particularmente en seguridad
—Avances y retos en seguridad
La mandataria destacó logros como la reducción de homicidios dolosos y el aseguramiento de drogas, aunque reconoció desafíos compartidos:
- Tráfico ilegal de armas hacia México
- Consumo de drogas en Estados Unidos
- Necesidad de abordar causas estructurales de la violencia
—Principio rector de la política exterior
Sheinbaum concluyó reafirmando que «México es un País libre, independiente y soberano, donde manda el pueblo», estableciendo el lema de su política exterior: «Cooperación, sí; no intervención ni subordinación».
Esta declaración se enmarca en la tradición diplomática mexicana que históricamente ha defendido el principio de no intervención, manteniéndose como eje constante de su política exterior independientemente de los cambios de gobierno.