mayo 3, 2026

Estados Unidos (agencias).- Ahora, las sanciones dadas a conocer este viernes señalan que Estados Unidos bloqueará, entre otras personas, a quienes operen o hayan operado en los sectores de energía, minería, defensa o seguridad de Cuba o hayan brindado apoyo material, financiero o tecnológico al Gobierno de Cuba o a otros individuos sancionados.

Según el decreto, Estados Unidos también actuará para bloquear a quienes sean o hayan sido líderes o altos funcionarios del Gobierno de Cuba, sean responsables directos o indirectos de “serios abusos a los derechos humanos en Cuba” o hayan cometido actos de corrupción, “como la apropiación indebida de bienes públicos, la expropiación de bienes privados para ganancia personal o propósitos políticos, o sobornos”.

Las medidas de Trump igualmente implican que el departamento del tesoro, en coordinación con el departamento de Estado, pueda prohibir la apertura de cuentas bancarias, imponer restricciones o congelar propiedades e intereses.

El decreto de Trump no menciona a ninguna persona en específico.

El Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, respondió al gobierno de Estados Unidos y, puntualmente sobre los señalamientos de Trump, dijo que “nadie honesto puede aceptar la excusa de que Cuba sea una amenaza” para ese País.

“El bloqueo y su reforzamiento causan tanto daño debido a la conducta intimidatoria y arrogante de la mayor potencia militar del planeta”, dijo Díaz-Canel el viernes en una publicación de X.

En palabras del mandatario cubano, las medidas anunciadas por el gobierno estadounidense evidencian “su pobreza moral” y un “desprecio a la sensibilidad y el sentido común”, tanto de los estadounidenses como de toda la comunidad internacional.

Las nuevas sanciones de Trump se suman a la presión que Estados Unidos ejerce sobre Cuba, nación contra la que mantiene un embargo económico desde la década de 1960.

Estas presiones han ido creciendo desde enero, luego de la captura del derrocado Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, un viejo aliado de la isla que fue detenido en una operación militar estadounidense en Caracas y otras ciudades venezolanas.

El derrocamiento de Maduro significó para Cuba perder al que hasta ese momento era su principal proveedor de petróleo. A esto siguió la amenaza de Trump de imponer aranceles adicionales a quienes dieran hidrocarburos al País caribeño, con lo que México suspendió sus envíos de combustible a territorio cubano.

La situación ha generado una crisis energética en Cuba, apenas aliviada en marzo con la llegada de 100.000 barriles de crudo procedentes de Rusia y a los que Estados Unidos permitió el paso.

Trump insiste en sus llamados a que haya cambios de fondo en cuba y en que el régimen comunista está próximo a caer. Por su parte, cuba rechaza las medidas de Estados Unidos y dice estar dispuesta al diálogo sin ceder en su soberanía.

Con información de CNN en español | MT | Foto Internet